Gran parte de las prendas elaboradas por las más relevantes firmas españolas de moda se realiza en Tánger bajo condiciones de explotación laboral.
Entre 2002 y 2004, la Campaña Ropa Limpia, en colaboración con la organización marroquí Attawasol, realizó dos investigaciones que evidenciaban los graves abusos que se producían en las factorías textiles de Tánger. Tras las conclusiones obtenidas en sendos estudios, los informes fueron presentados ante grandes empresas españolas del sector, como Inditex, Mango, Cortefiel o El Corte Inglés, con el fin de mejorar las condiciones laborales de las personas empleadas en sus cadenas de suministro. Hace unos días, una nueva investigación ha desvelado que, si bien las firmas más relevantes han puesto en marcha en sus centros de trabajo diversos sistemas de auditoría social para cumplir unos determinados códigos de conducta, la situación laboral, personal y familiar de sus trabajadores, en su mayoría mujeres, continúa siendo lamentable.
Aunque las fábricas proveedoras de las marcas españolas suelen respetar los salarios estipulados por la legislación marroquí, el informe de la Campaña Ropa Limpia asegura que, con dichas remuneraciones, a estos trabajadores les resulta imposible huir de su situación de precariedad y pobreza, viéndose las familias obligadas, para poder subsistir, a incorporar a sus hijas al mercado laboral en el momento en el que son legalmente aptas para el trabajo, cercenando así sus posibilidades de formación y condenándolas a la misma vida de miseria de sus progenitores. En muchas ocasiones, son las hermanas mayores las que trabajan desde muy jóvenes para financiar la educación de sus hermanas y hermanos menores.
Además del económico, otro grave problema acecha a estas trabajadoras. La fuerte competitividad internacional provoca que las marcas eviten planificar su producción con antelación. Por ello, los plazos de entrega que estipulan a sus fabricantes son muy cortos, lo que hace que el trabajo se concentre en gran medida en momentos puntuales del año. Los fabricantes, para asegurar sus beneficios, prefieren disponer de una plantilla reducida a la que, cuando el trabajo se acumula, cosa que sucede muy a menudo y de forma imprevista, se le exige desarrollar obligatoriamente largas jornadas. Cuando el horario laboral es tan imprevisible, la vida familiar se resiente notablemente y la implicación sindical o asociativa se hace prácticamente imposible.
Las más importantes firmas españolas de moda disponen de fábricas propias o subcontratadas en Marruecos. El Corte Inglés, Inditex, Mango, Mayoral o Cortefiel operan allí beneficiándose de unos costes de producción notoriamente inferiores a los que tendrían que asumir de fabricar en la Unión Europea y con la gran ventaja de la cercanía geográfica del país alauí. ¿Es tan descabellado demandar que los trabajadores de sus factorías dispongan de una vida digna? ¿Los beneficios obtenidos por la industria textil española que opera en Marruecos no son suficientes para ofrecer mejores condiciones laborales? Como bien dice Albert Sales, autor del informe, “estas empresas tienen en su mano la capacidad, tanto de generar situaciones de explotación laboral, como de evitarlas”.
La situación vivida por estas trabajadoras marroquíes es sólo un ejemplo de tantos que se dan, por desgracia, en nuestro mundo globalizado. ¿Qué podemos hacer nosotros para conseguir que estas injusticias, algún día, sean erradicadas? Es una buena opción comprobar la etiqueta de cada prenda que vayamos a adquirir antes de comprarla y, en el caso de que estar fabricada en países como China, Marruecos, Tailandia, etc. solicitar información en la tienda sobre las condiciones laborales de las personas que han confeccionado la prenda por la que estamos interesados. También podéis tratar de encontrar género elaborado en España…
Leer el informe completo: La moda española en Tánger, trabajo y supervivencia de las obreras de la confección.
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Esta tarde, en el Ágora de la Plaza de Catalunya, Barcelona, se presentará el documental “Perder el hilo” y se realizará un coloquio con la asociación Attawasol de mujeres obreras de Tánger. –Ver trailer–